Un proyecto liderado desde el CiQUS, entre las 30 mejores iniciativas mundiales en investigación biológica

El investigador Javier Montenegro obtiene una de las 30 ayudas concedidas en todo el mundo por la prestigiosa fundación HFSPO.


Treinta millones de dólares para apoyar el 3% de las solicitudes más sobresalientes. Tras un riguroso proceso de selección de un año de duración, el investigador del CiQUS Javier Montenegro ha logrado una de las 30 ayudas que acaba de conceder la organización HFSPO (Human Frontiers Science Program Organization), entre más de 1.000 candidaturas de 60 países.

El HFSP es un programa internacional de apoyo a la investigación en Biología, que promueve la colaboración interdisciplinar entre instituciones de distintas nacionalidades incentivando el estudio de problemas biológicos complejos para los que aún no hay respuesta. Las nuevas ayudas, concedidas al amparo de la temática «Mecanismos complejos en organismos vivos», enfatizan el valor de los proyectos más arriesgados e innovadores.

Un esqueleto celular a tres años vista

El nuevo proyecto, liderado desde el CiQUS por Javier Montenegro (ERC Starting Grant 2015), se desarrollará a lo largo de los próximos tres años en colaboración con los investigadores Neal Devaraj (Universidad de California) y Toshihide Takeuchi  (Universidad de Osaka). Se trata de una aproximación de alto riesgo, que busca reconstruir de manera artificial un orgánulo celular de máxima importancia: el citoesqueleto celular.  Al igual que el esqueleto moldea el cuerpo humano y lo mantiene en pie, este citoesqueleto da forma y estructura a las células, permitiéndoles realizar funciones complejas como moverse, dividirse o transportar sustancias.

Microfotografía fluorescente de una célula en la que el núcleo se marca en azul y el citoesqueleto en verde. / CiQUS

La aparición del citoesqueleto –una intrincada red de fibras que crece en el interior de las células- fue un paso clave para que las células primitivas pudieran evolucionar y competir mejor por los recursos. Ahora, el proyecto coordinado desde la Universidade de Santiago de Compostela hará uso de la Química Sintética para investigar este fenómeno biológico a partir de un modelo de citoesqueleto artificial, basado en materiales sintéticos. Así, el equipo internacional de investigadores diseñará y sintetizará en el laboratorio un citoesqueleto completamente artificial para reproducir el proceso de formación y destrucción de esta red de fibras en el interior de las células, logrando de esta manera un sencillo modelo que permita entender mejor su funcionamiento interno.

A lo largo del proyecto, el equipo del CiQUS se encargará de fabricar los nanotubos que constituyen el citoesqueleto, mientras que sus colaboradores con base en San Diego (California, USA) y Osaka (Japón) prepararán las membranas que contienen las fibras y proteínas que funcionarán como transportadores de los catalizadores para la formación o destrucción de esta red:  «fibras, membranas y proteínas: acoplando estos tres componentes esperamos conseguir células mínimas que nos permitan comprender mejor la importancia y el funcionamiento del citoesqueleto», explica el Dr. Montenegro, que advierte del posible alcance de la investigación: «la creación de células sintéticas híbridas ampliará nuestra comprensión de cómo y por qué las células vivas complejas evolucionaron en nuestro planeta, lo que supone un importante reto científico», asegura.

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